Patatas con Costillas

Este es uno de esos platos perfectos para los días de frío, lluvia o nubosos como el que nos ha hecho hoy. Un plato de cuchara de esos que te reconfortan y te hacen entrar en calor desde la primera cucharada. 

No tenemos duda de que los podemos calificar como comfort food o comida reconfortante

La comida reconfortante es una comida que proporciona un valor nostálgico o sentimental a alguien, y puede caracterizarse por su alta naturaleza calórica, alto nivel de carbohidratos o preparación simple. La nostalgia puede ser específica de un individuo o puede aplicarse a una cultura específica. (Wikipedia)

Y es que estos guisos con patatas, que provienen de la cocina tradicional, además tienen ese punto nostálgico porque son los que se han hecho de toda la vida en casa de nuestras madres. Hace un tiempo te hablábamos sobre las Patatas a la Riojana, que también tiene ese efecto reconfortante y calorífico, aunque en nuestro caso en casa los conocimos después. Sin embargo, las patatas con costillas o con alas de pollo, otra versión muy recomendable, sí se solían ver en nuestra mesa de vez en cuando y por eso las tenemos en mente como esas comidas auténticas de siempre.

Patatas con Costillas

Ingredientes (4 Personas)

  • 4 Patatas medianas
  • 8 Costillas de cerdo cortadas (unos 500 g) 
    • Pueden ser adobadas, como las que hemos utilizado en la receta de la foto
  • 2 Cebolla medianas 
  • 1 Pimiento Rojo
  • 1 Pimiento Verde
  • 3-4 dientes de ajo
  • 1 vasos de Vino Blanco
  • 1/2  litro de Caldo de Carne
  • 2 hojas de Laurel
  • 1 Pimiento Choricero
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Sal
  • Pimentón dulce
    • Si las costillas son adobadas, no es necesario

Elaboración

  1. Preparamos todos los ingredientes y los reservamos:
    1. Pelamos y cortamos la cebolla en cuadros
    2. Lavamos los pimientos y los cortamos, también en cuadros.
    3. Pelamos la patata y la enjuagamos bajo el grifo. Las cortamos chascándolas.
      • Para chascar las patatas, se mete un poco una puntilla o cuchillo pequeño y se tira de la patata haciendo palanca. Esto hará que la patata suelte almidón y se ligue la salsa.
      • Dejamos un vídeo al final del post que ilustra la técnica de chascar o cascar patatas
    4. Pelamos los ajos. Truco: dándoles un golpe antes con la palma de la mano o con la hoja del cuchillo, se pelan mejor.
    5. Quitamos el rabo al pimiento choricero, le sacamos las pepitas y lo lavamos.
  2. En una olla o cacerola, añadimos un buen chorro de aceite de oliva y la ponemos al fuego. Cuando se vaya calentando el aceite, añadimos los ajos y los sofreímos hasta que se empiezan a tostar.
  3. Añadimos la cebolla y sofreímos hasta que esté transparente, removiendo de vez en cuando. 
  4. Cuando la cebolla está transparente, añadimos el pimiento y sofreímos durante unos 3 o 4 minutos.
  5. Incorporamos las costillas y las sofreímos hasta que cojan color. 
  6. Si las costillas no son adobadas (o nos gusta mucho el pimentón), agregamos una cucharadita de pimentón dulce y removemos para incorporarlo.
  7. Echamos las patatas y damos una vuelta a todo dejándolo sofreír uno o dos minutos.
  8. Añadimos el vaso de vino y removemos. Dejaremos cocer un par de minutos para que se evapore el alcohol.
  9. Incorporamos el pimiento choricero y añadimos el caldo o agua hasta cubrir las patatas. Echamos sal y ponemos las hojas de laurel
  10. Subimos el fuego hasta que empiece a hervir y luego lo bajamos para que cueza lentamente durante unos 25-30 minutos, hasta que la patata y la carne estén tiernas.
  11. Si unos minutos antes el caldo no está muy espeso, un truco es coger algunos trozos de patata y chafarlos con un tenedor para volver a incorporarlos. Esto hará que se espese la salsa. 

Técnica de Chascar Patatas

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